Alejandro Ramírez Lovering “Simulaciones Espejismos”

Alejandro Ramírez Lovering “Simulaciones Espejismos”

Simulaciones Espejismos es el resultado de una serie de reflexiones y experiencias pictóricas que comencé en el 2017. Dichas reflexiones son el cúmulo de mi práctica como docente de artes plásticas, la práctica misma de pintar y de ver pintura. Fundamentalmente, la voluntad de pintar obras abstractas se basa en la siguiente convicción: la pintura es un medio de expresión formalista, hasta cierto punto acorde con las propuestas de Clement Greenberg con respecto al Expresionismo Abstracto de los años 50 en EE.UU.

Todavía queda mucho por hacer y por decir con este lenguaje. La pintura, y en particular, la pintura abstracta no ha perdido vigencia. En parte, esa es la premisa de la presenta exposición. La pintura como acto de equilibrismo donde se juega la percepción, la conciencia y la voluntad. Un territorio donde se enfrentan —por un lado— el control del ego, y por el otro la aleatoriedad y el accidente. Cuando una composición pictórica es el resultado de un control desmedido, cae en el hermetismo y lo aséptico de aquello que no tiene vida, que no da cabida a las interpretaciones ni al azar. Cuando un cuadro se rige por el caos y el accidente, nos encontramos ante el sinsentido y la arbitrariedad. En ambos casos, se trata de una pintura estéril y carente de interés. El control es sólo la ilusión de control y el accidente y el azar solo la ilusión de algo caótico y aleatorio. El acto de pintar, con estos supuestos, se convierte en una suerte de juego personal; un diálogo entre dos partes de mí mismo, quizá con un tercer alter ego que funge como juez o mediador.

En un sentido técnico y del manejo del lenguaje visual, estas obras se presentan en un tono de informalidad, espontaneidad y desenfado. Pero, insisto, esto es sólo una simulación, ya que las obras nacen del análisis y digestión de las formas y de las propuestas que conllevan. Se trata de composiciones que presentan ejercicios de juegos cromáticos, a la manera de notas de acordes musicales, los patrones y elementos visuales. Y que después de todo intentan ofrecer una propuesta visual completa y coherente. Todo ocurre dentro de los límites de la contradicción.

Finalmente, la última palabra la tiene el espectador, si accede a entrar en este juego de simulaciones y espejismos, o no.

Alejandro Ramírez Lovering

Guadalajara, Jalisco

abril 2021

Mirage Simulations is the result of a series of reflections and experiences pictorial that I started in 2017. These reflections are the accumulation of my practice as a teacher of plastic arts, the very practice of painting and seeing painting. Fundamentally, the desire to paint abstract works is based on the following conviction: painting is a formalist means of expression, to a certain extent point in line with Clement Greenberg’s proposals regarding the Abstract Expressionism of the 1950s in the USA.

There is still much to do and say in this language. Painting, and in particular, abstract painting has not lost its validity. In part, that’s the premise of the presents exhibition. Painting as a balancing act where it is plays perception, consciousness and will. A territory where they face —On the one hand— the control of the ego, and on the other the randomness and the accident. When a pictorial composition is the result of excessive control, falls into the hermeticism and the aseptic of that which has no life, that has no place to interpretations or to chance. When a painting is governed by chaos and accident, we are faced with nonsense and arbitrariness. In both cases, it is a sterile and uninteresting painting. Control is just the illusion of control and accident and chance just the illusion of something chaotic and random. The act of painting, with these assumptions, becomes a kind of personal game; a dialogue between two parts of myself, perhaps with a third alter ego that acts as judge or mediator.

In a technical sense and the handling of visual language, these works are They present in a tone of informality, spontaneity and ease. But, I insist, This is only a simulation, since the works are born from the analysis and digestion of the forms and the proposals that they entail. These are compositions that present exercises of chromatic games, in the manner of chord notes musicals, patterns and visuals. And that after all they try offer a complete and coherent visual proposal. Everything happens within limits of contradiction.

Finally, the viewer has the last word, if he agrees to enter this game of simulations and mirages, or not.

Alejandro Ramírez Lovering

Guadalajara, Jalisco

abril 2021